¡ASI ES TABASCO NO COMO LO PINTAN! Colaboración de hoy 8 de diciembre.

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Juan Ochoa Vidal.

¿Gina va o deja vía libre a Neme?

Con Luis Videgaray confirmado como el poder detrás de José Antonio Meade, Georgina Trujillo Zentella se afianzó en la posición en la cual quedó colocada desde el año pasado: una especie de propietaria de la franquicia del PRI en Tabasco y, si así lo decide finalmente, candidata a gobernadora.
Empero, llegó la hora en que deberá pensar muy bien si le conviene encarar el riesgo de manchar su carrera política no simplemente con una derrota electoral en coyuntura adversa, sino al quemar el capital político que atesoró desde que durante el régimen de Roberto Madrazo se le brindó la oportunidad de ser presidenta municipal y legisladora.
Después de todo, aunque prosiga la desbandada de militantes priistas principalmente hacia MORENA y se insista en minimizar la exigencia de democracia interna o al menos adecuado reparto de “pastel” en ese partido, Trujillo tiene la capacidad de lograr que los sectores y organizaciones, así como los comités municipales le proclamen candidata, porque para tal efecto, aun a costa de un fuerte desgaste, ha estado trabajando Gustavo de la Torre, “su” presidente del partido.
No obstante, la situación que vendría después sería similar a la que se daría en el PRD si se opta por imponer a un favorito: la militancia en apariencia la aceptaría, pero en las urnas se verían las consecuencia, máxime que incondicionales de Gina juran que serán nominados para ayuntamientos y diputaciones, lo que de concretarse profundizará la crisis tricolor.
¿Podría darse otro escenario, si Trujillo se repliega, pese a tener el chanchamito bien amarrado en la parte superior?
Ello implicaría admitir que no existen condiciones objetivas para competir por la gubernatura con probabilidades de éxito, cuando además de la fuga de militantes y el hecho de que muchísimos ciudadanos perciben un mal gobierno de Enrique Peña, la prospectiva arroja que aquí la lucha electoral la librarán principalmente MORENA-PT y el Frente Ciudadano.
En el escenario nacional, en cambio, sin que se confirme aún si Ricardo Anaya será el candidato presidencial de esa alianza PAN-PRD-MC, merced a la maquinaria oficial y sus aliados mediáticos, pero sobre todo por el entramado de intereses económicos que no conoce fronteras, José Antonio Meade va adquiriendo posibilidades de enfrentar con éxito a Obrador.
Tal vez Gina llegue a la conclusión de que antes que arriesgarse a sufrir una frustración en el edén, le convenga más reforzar su cercanía con el “grupo ITAM” y en Tabasco allanarle el camino hacia la candidatura a algún temerario que se crea capaz de lograr lo casi improbable, como sería Benito Neme Sastré.
Desde luego que quisiéramos suponer que también el hijo de Chavo Neme es capaz de medir si le conviene o no venir a Tabasco a la aventura, o mejor asegurar una posición plurinominal que, dadas sus relaciones, podría ser la senaduría por esa vía.
¿Y quién, para la gubernatura? Ady García López e Ignacio Lastra Marín han venido realizando un gran esfuerzo para posicionarse, pero ambos tienen ante sí la misma realidad contra la que chocan los sueños: este PRI todavía no se recupera después de tanto abuso en que se incurrió principalmente desde los regímenes de Roberto Madrazo, Manuel Andrade y Andrés Granier.
Para el priismo sí se perciben condiciones un tanto favorables en los municipios de la región de los ríos, en donde Peña sacó más votos que Obrador en 2012, incluido Balancán que fue el primer municipio en probar la alternancia entre PRD, PRI y PAN, siempre decepcionante.

Twitter: @JOchoaVidal