¡ASÍ ES TABASCO NO COMO LO PINTAN! Colaboración de hoy 17 de enero.

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Juan Ochoa Vidal.

Peña nos robó; podrían ser más de dos mil MDP

El gobernador Javier Corral quiso añadir el ingrediente político en su reclamo público por el recorte presupuestal de 700 millones de pesos que aplicó el gobierno de Enrique Peña Nieto a Chihuahua. La realidad, sin embargo, es que más allá de la particularidad político-judicial de ese caso, a muchos estados se les hizo lo mismo sin mediar decreto u otra formalidad.
A Tabasco, de acuerdo a información extraoficial, Peña le robó en participaciones federales, tan solo el año pasado, mil 400 millones de pesos. Otras fuentes aseguran que el dinero federal que se esperó hasta diciembre y no nos llegó, podría ser bastante más de dos mil millones.
El “retraso” en la entrega de esa bolsa de recursos que corresponde a dinero que a su vez la Secretaría de Planeación y Finanzas distribuye entre ayuntamientos, la propia administración estatal y otros organismos, fue diseñado y aplicado por el hoy abanderado presidencial del PRI, José Antonio Meade, el “amigo de Tabasco”.
Se sabe que a otras entidades como el Estado de México, por el contrario, a lo largo de estos cinco años, se le han venido canalizando recursos extraordinarios.
De allí, entonces, que el despojo sí posee connotación política. Peña se encamina a heredar otro “error de diciembre” -podría resultar peor que el de 1994- y ya tiene en Meade a presunto “chivo expiatorio”. En el sacrificio presupuestal se cargó la mano a estados gobernados por no priistas.
Esta es la hora en que existe el compromiso de enviarnos a Tabasco esta semana una parte de lo que se nos adeuda. Ignoramos si este martes ya llegó el recurso, mas todo indica que no será todo lo que debiera ser y que los meses por venir van a resultar ser sumamente críticos para muchos, incluidos nosotros.

El otro error

Para colmo, este año se aplica el nuevo calendario para la renovación de ayuntamientos, de modo que el periodo constitucional iniciará el 5 de octubre y no el primero de enero de 2019.
Así lo mandata el artículo 64 de la Constitución Política del Estado de Tabasco, producto de lo que se denominó “armonización” y que aquí se derivó de una iniciativa de ley presentada por la actual presidenta municipal interina de Centro, Casilda Ruiz Agustín, cuando se desempeñó como diputada local en el trienio pasado.
Tal determinación tiene severas implicaciones:
Ahora mismo, los ayuntamientos están, como se puede entender, en dificultades presupuestales. Tienen fuertes adeudos con proveedores que en algunos casos corresponden a todo 2017. Ya se vio cómo se les dificultó pagar compromisos laborales de fin de año.
Los ingresos propios se han caído, porque además de que a los contribuyentes no nos gusta pagar, el circulante escasea al encontrarse Tabasco en recesión económica referida en indicadores oficiales en menos diez por ciento de crecimiento del Producto Interno Bruto. Es decir: en decrecimiento sostenido.
Los nuevos alcaldes encontrarán el 5 de octubre arcas vacías, la exigencia de pago a proveedores diversos, dificultad y hasta imposibilidad de cubrir el gasto corriente del último trimestre. En la mejor situación, el dinero alcanzará apenas para lo más prioritario y habrá que esperar a marzo o abril para que comiencen a fluir recursos, los que por cierto no son obsequio del gobierno federal sino la parte (injusta) que nos corresponde en el reparto del producto nacional.
A todos consta que el gobernador Arturo Núñez Jiménez siempre ha sido muy respetuoso, muy cuidadoso en su relación con el Presidente de la República.

Twitter: @JOchoaVidal